martes 19 de julio de 2011

Aumenta la percepción de corrupción como problema para los españoles

El 85 % de los españoles cree que la corrupción está muy o bastante extendida. Los datos surgen de un estudio del Centro de Investigaciones Sociológicas de junio de 2011. 

El índice de los que sitúa a la corrupción como muy extendida es del 32,2%, mientras que el 53,8% cree que está bastante extendida. Una gran mayoría de los consultados afirma que los españoles son bastantes tolerantes con “las corruptelas políticas”, y piden sanciones más duras contra los corruptos. 

Otro dato interesante muestra que el Partido Popular es el más asociado a casos de corrupción, seguido por el PSOE, que se encuentra al frente del Gobierno español. Los colectivos más cuestionados son los políticos, seguidos por empresarios, jueces, abogados y empleados de la administración pública. El colectivo menos cuestionado es la Policía. Además, los españoles creen que los ámbitos en los que hay mayor corrupción son la concesión de obras públicas y la construcción. 

El problema de la corrupción afecta, como podemos observar, también al denominado “Primer Mundo”. Debemos tener en cuenta que España atraviesa una profunda crisis económica y social, cuestión que puede haber influido sobre la percepción. A diferencia de Argentina, en donde no existen condenas por corrupción, en España el problema se está instalando como un tema destacado, y los ciudadanos piden más controles y mayores castigos.

viernes 14 de mayo de 2010

Off the record: Kirchner vs. Clarín, la mirada de un editor...

Mientras estaba cerrando su página del día siguiente, un importante editor del diario Clarín daba su parecer sobre el actual momento del periodismo, dentro del conflicto entre el Gobierno y el multimedios.
“Es un momento difícil para hacer periodismo, pero no sólo en Argentina. En España muchas empresas periodísticas están teniendo problemas, más allá de la crisis económica que sacude a la Eurozona”, relata.
El experimentado editor cree que Néstor Kirchner es un político muy hábil y que al pegarle a Clarín condiciona al resto de los medios de comunicación. Porque, al ser una empresa grande y fuerte, la publicidad privada es más importante para Clarín que la pauta oficial. “Pero muchos diarios y medios chicos dependen de la publicidad oficial, sin ella se mueren”, opina.

En este contexto, la charla derivó en los periodistas que trabajan en los medios del Estado, algunos de los cuales adoptan una postura militante: “Yo conozco a muchos, son honestos. Asumen su posición porque están convencidos ideológicamente, o por fama, no por dinero. Hay mucho mito en cuanto al dinero que reciben. Pero creo que se les va a complicar su situación en un futuro”, señala

- ¿Qué va a pasar con la Ley de Medios?- se lo interroga.

- La verdad, no se sabe qué puede hacer la Corte Suprema - responde.

Otro dato interesante que surgió del intercambio es la relación de los gobiernos con la prensa. “El gobierno de Kirchner se la agarra con las empresas periodísticas, con las más grandes. Los periodistas no son el blanco. Fue mucho peor para los periodistas el gobierno de Menem, porque se los atacaba constantemente y se los perseguía judicialmente”, cuenta, antes de darle los últimos toques a su próxima nota y cerrar la página para la próxima edición.

sábado 27 de marzo de 2010

Mario Bunge: “El Partido Socialista tiene que hacer una alianza estratégica con la Unión Industrial, no con la Sociedad Rural”.



El filósofo, físico, científico y humanista argentino brindó una charla en Facultad de Derecho de la UBA. El tema fue la existencia y el porvenir del socialismo.

El viernes 26 de Marzo, el Salón Azul de Derecho, se fue llenando de gente. Cerca de las 19, cuando Mario Bunge comenzaba su exposición, el auditorio estaba colmado, con gente parada en los pasillos. El encuentro fue convocado por la Cátedra Libre "Guillermo Estévez Boero"

La charla de Bunge giró en torno a la historia del socialismo, sus distintos exponentes históricos, sus diversas líneas filosóficas y políticas, y además, los fracasos históricos. Según el intelectual, el socialismo nunca existió plenamente, porque la experiencia soviética fue una dictadura de izquierda, y no una democracia socialista. Pero su crítica llegó también para el capitalismo, y la fase neoliberal o librecambismo extremo, al que denominó anarquismo de derecha.

Lo más interesante del encuentro, fueron las preguntas del público, y especialmente, las respuestas de Bunge, quién mezcló su lucidez con su fino sentido del humor.

No se privó de criticar, por medio de su ironía, el apoyo que brindó el Partido Socialista a la Mesa de Enlace durante el conflicto del campo. En ese sentido, sostuvo que el socialismo debe apoyar el desarrollo industrial, y en cierta manera al proteccionismo, para defender la industria nacional. Su crítica también fue histórica. Afirmó que el socialismo de Juan B. Justo se equivocó al apoyar al librecambismo, porque con las destrucción de la industria argentina no puede existir una clase obrera fuerte, en consecuencia tampoco un Partido Socialista fuerte. “Inglaterra se hizo potencia practicando eficientemente el proteccionismo”, señaló.

El papel del Estado en la sociedad fue otro punto destacado por Bunge. Dijo estar en contra del estatismo pero también de la ausencia del Estado. Opinó que “el Estado debe intervenir cuando la empresa privada es débil. La salud no debiera ser una mercancía. La educación primaria, secundaria y universitaria básica tendría que estar en manos del Estado. En los países avanzados los estados han sido fuertes”, explicó.

El estado de la Educación en América Latina fue otro punto sobresaliente. Destaco la necesidad de mejorar la calidad de los docentes y las universidades, y de otorgar un enfoque productivo. “En Argentina se producen ingenieros pero no son empleados debido a la pobreza de la industria nacional. La mayoría son de mantenimiento y no de diseño de nuevos artefactos”, destacó.

Otra de sus críticas fue para los economistas. “Los economistas no entienden los problemas sociales”, cree, haciendo mención de los problemas del medio ambiente en la actual economía global. “La gente lo sabe, pero parece que los economistas siguen creyendo que los recursos naturales son infinitos”, y pidió que se formulen acuerdos entre los gobiernos y se cumplan los vigentes, para proteger al planeta.

El Peronismo no pudo dejar de ser analizado por Bunge. Reconoce que siempre fue crítico del movimiento y que también fue su víctima, pero reconoce que en la Argentina falta preguntarse por qué ha sido tan popular, y se deben reconocer sus logros históricos. : el voto femenino, el plan industrial de Perón, la federalización de los territorios y la tercera posición con respecto a la guerra fría, la cual cree que fue correcta. “Hay que reconocer objetivamente lo bueno y lo malo” del peronismo, comentó.

Sobre los medios de comunicación, llamó a crear, como hizo Juan B. Justo, nuevos periódicos para contrarrestar a los medios que desinforman cuando crean el sentido común. Y cree que en esta tarea debe incluirse a la televisión.

Por último, ensayó una crítica al economicismo, tanto de izquierda como de derecha. De este modo, explicó que los grandes cambios sociales no son solamente consecuencia de las cuestiones económicas, sino que pueden producirse por factores culturales, políticos, de salud y hasta por los cambios en el medio ambiente, por ejemplo las catástrofes naturales. "El error grave del marxismo fue no tener una visión sistémica de la sociedad", sentenció.

martes 26 de mayo de 2009

Delito y Sociedad: Entrevista a Alcira Daroqui, profesora de la UBA e investigadora del CONICET.


Ante el pedido de mayor castigo para los delitos, endurecimiento de penas, y la difusión constante de la problemática de la inseguridad en los medios de comunicación, la socióloga Alcira Daroqui aporta una visíon distinta sobre el tema.

¿Qué tipo de estadísticas hay que manejar para entender el fenómeno de la inseguridad?

A.D: El Estado Nacional y los provinciales no tienen estadísticas serias del delito y del sistema penal. En general es un problema porque el Estado no cuida la información, como lo demuestra el caso del INDEC. El Ministerio de Justicia de la Nación estuvo sin publicar estadísticas durante un año y medio. De todas formas las estadísticas públicas son tramposas, porque no miden claramente, debido a que no se toman lo hechos no denunciados. No se puede saber con estos datos si aumentó o no el delito. Tampoco sirven las encuestas de victimización, son una trampa mortal. Y no es correcto poner el foco en los registros de denuncias.

¿El aumento de la población carcelaria se relaciona con la variación del delito?

A.D:
Para nada. Que aumente la población carcelaria está relacionado con la persecución del sistema penal, por ejemplo con la leyes de mano dura impuestas por la gestión de Ruckauf, porque limita las excarcelaciones para más delitos, pero no tiene nada que ver con el índice delictivo. En 2001/02 aumentó la persecución penal pero no la cantidad de delitos. Con el aumento punitivo no se soluciona el aumento del delito, esta demostrado históricamente. No hay sociedad sin delito. Tampoco sin acciones de venganza.

¿El pedido de mano dura y pena de muerte tiene que ver con la sed de venganza social?

A.D: Sí, esta sed existen en todas las sociedades. Pero el Estado no puede gobernar por lo que sienten las víctimas. La pena de muerte es el extremo de la acción punitiva del Estado, es volver a la soberbia del Medioevo, después de 350 años de modernidad. En los Estados Unidos se demostró que la pena de muerte no reduce el delito, además de que a nivel político les está costando más matar gente, y por eso pasan años en los corredores de la muerte. Estos pedidos de pena de muerte se vinculan a ciertos sectores de derecha que quieren ganar votos en un año electoral.

¿Qué efectos sociales trae el pedido de mayor castigo al delito?

A.D: Primero, un fuerte aumento de la violencia institucionalizada. Si quieren sed venganza la tienen. En 2008 murieron 120 presos en las cárceles argentinas, y ningún país que tenga pena de muerte mata a tanta gente. Además, el 75 % de lo presos están procesados y no condenados, por lo que son inocentes penalmente. Es preocupante que se quiera habilitar este debate pero en Argentina, después del genocidio de la dictadura, es imposible políticamente instalar la pena de muerte.

¿Influye la pobreza en el delito?


A.D: No, para nada. Cuanto mayor pobreza mayor persecución a un sector social, el pobre, pero no se persiguen los delitos de corrupción o los llamados de “guante blanco”. Existe una capacidad de horror selectiva en la sociedad Argentina. No se horrorizan de que esté suelto el padre Grassi, cuando hay semiplena prueba de que abusó de menores. Tampoco por la desaparición de Julio López. Y nunca se pidió pena de muerte para los militares genocidas. La sociedad no tiene derecho moral para pedir la pena de muerte.


Rubén Dri: La religión nunca está en crisis, pero sí están en crisis las instituciones religiosas".


Miles de personas ocupan la avenida 9 de Julio, cantan, rezan, y escuchan la palabra magnética de un pastor, argentino, pero que viene de otras tierras. El encuentro de los fieles se ameniza con números musicales “cristianos”. Estos festivales son grandes convocatorias populares, luego de los cuales Luis Palau “entrega un mensaje de aliento y esperanza que impacta la vida de las personas, en una contracultura que eleva el concepto de familia”. Esta Asociación, según sus palabras, desarrolla una estratégica de comunicación que atraiga la atención de los medios y llegue a la gente.

En la avenida Corrientes, en la zona de Almagro, una imponente fachada invita, en forma imperativa: “Pare de Sufrir”. Los pastores, con acento portugués, convocan desde los distintos canales de televisión, después de la media noche. Y se reproducen, físicamente, a lo largo de todo el país. La Iglesia Universal del Reino de Dios se encuentra dentro de la rama de las iglesias evangélicas pentecostales, y también protagonizan actos masivos.

Algo parece haber cambiado en la fe de los argentinos. Nuevas formas de expresar la fe, frente a la marchita tradición ecleciástica oficial. Así lo confirma un reciente estudio del CONICET. En los últimos cuarenta años la cantidad de católicos cayó del 90 % de la población al 76,6 %. Además, la gran mayoría no va a misa y no se vincula con las organizaciones religiosas. Otro dato relevante es que el 9 % se asume como evangélico.

Rubén Drí es una voz autorizada para analizar los cambios religiosos en el país en las últimas décadas. Es filósofo y profesor de Sociología de la Religión en la Universidad de Buenos Aires. Y fue sacerdote durante 15 años, e integrante del Movimiento de Sacerdotes para el Tercer Mundo (MSTM), hasta que tuvo que pasar a la clandestinidad y exiliarse en México, con el golpe militar de 1976. Desde ese momento, tuvo que abandonar su función eclesiástica y sus trabajos en villas y barrios pobres.

_ ¿Cómo interpreta que haya menos católicos en la Argentina que hace cuarenta años?


La institución católica no responde a las expectativas religiosas de los fieles. La religión es una necesidad del ser humano, una manera de expresión. La institución se ha creado sobre estas necesidades. Maneja los ritos y símbolos, pero hoy no responde a las expectativas de los fieles. Este acartonamiento de la Iglesia Católica fue un retroceso de los últimos dos papados.

_ ¿Qué importancia tiene el rol de la Cúpula de la Iglesia en la política de los últimas décadas?

La Cúpula católica necesita el poder y por él pelea. Participa de esta lucha, continuamente. Está alejada de las expectativas de los fieles y estos se sienten distanciados.

_ Otro tema que arroja el estudio es el escaso vínculo de los creyentes con sus organizaciones religiosas. ¿A qué se debe?


La religión nunca está en crisis. Pero sí están en crisis las instituciones religiosas. Entonces la gente busca alternativas. Las personas necesitan participar de los ritos religiosos y no estar presente en una actitud pasiva. Por eso eligen otras alternativas, que muchos llaman pseudos religiones, pero no comparto este término peyorativo. Otros factores importantes en los cambios del comportamiento religioso son las crisis sociales y económicas de la Argentina, y la falta de respuestas de la Iglesia Católica.

_ El 9 % de la población se declara evangélico. ¿Cómo pueden leerse los fenómenos masivos de Luís Palau y la Iglesia Universal del Reino de Dios?

Las encuestas tienen límites y no necesariamente expresan la realidad. Hay un avance de los cultos evangélicos. Hay una participación genuina. Allí la gente participa, canta, recita, se mueve. Pero es evidente que hay grupos evangélicos que lucran económicamente, y en muchos grupos hay proyectos marketineros e imperiales, como en el caso de Palau. Aquí encontramos una manipulación de la gente para proyectos políticos.

_ ¿Puede relacionarse la crisis actual de la Iglesia Católica con la que vivió a comienzos del siglo XX, ante la aparición de los socialismos y los movimientos obreros?

Sí, de hecho hemos vuelto a una Iglesia cerrada en sí misma. Los dos últimos pontífices han sepultado el Concilio Vaticano II. Sin embargo, todavía hay muchos sacerdotes que tuvieron vinculación con el MSTM y se dictan cursos de Teología de la Liberación en varias universidades, con aulas repletas. También aparecen presidentes latinoamericanos que destacan a la Teología de la Liberación, como Hugo Chávez, Rafael Correa y Fernando Lugo, más allá de sus intereses políticos personales. Pero la Iglesia es mucho más que la cúpula. Hay curas que hacen un trabajo social excelente y por ellos la política de libertad está viva.

Rubén Drí fue sacerdote entre 1960 y 1974. Su exilio lo alejó de la institución eclesiástica. Hoy en día dicta clases en la carrera de Sociología de la UBA y utiliza sus conocimientos de religión y sus estudios de filosofía. Está al frente de dos cátedras y un seminario de investigación sobre temas religiosos. Y a pesar de sus vaivenes con la Iglesia sigue siendo creyente.

_ ¿Cómo lo ayudó la filosofía en el estudio de la religión?

Me ayudó mucho, fundamentalmente la lectura y el estudio de Georg Hegel. Su reflexión sobre la religión es extraordinaria. La filosofía fue muy importante en mi formación.

_ ¿Cómo vive hoy la religión?

Uno se transforma con el tiempo. La religión es mitología, su racionalidad es mitológica. No creo en una trascendencia objetual, sino en un transcenderse. El dogma es una imposición, pero la fe es un ámbito de libertad. Es una apuesta a la utopía para transformar la realidad acá, en este mundo.

martes 6 de enero de 2009

Ignacio Coppani cerró el ciclo Café Cultura Nación en Lincoln


En el Ateneo Cultural Enrique Urcola, el músico repasó su historia, cantó y reivindicó “la canción con contenido” y su militancia popular. Fue el cierre del ciclo 2008


Jorge Fernández le dio la bienvenida al cantautor y ambos se declararon admiradores de Joan Manuel Serrat. “Es un compañero, más allá de las ideologías”, dijo el intendente sobre el invitado.
Coppani agradeció la invitación y el mate que recibió de regalo: “Voy a tomar a lo loco”, comentó.

Ante un Ateneo lleno, Coppani reivindicó la figura de Eva Perón, a través de un video que filmó

en Los Toldos, compartió su niñez, sus gustos musicales, repasó canciones de los inicios del rock nacional y las canciones de protestas de los años de su militancia. “Fui parte de una generación que militaba en forma espontánea en la política”, agregó.


Recordó sus seis años de exilio en México, los problemas de amenazas e insultos que tuvo por haber compuesto el tema “Cacerolas de Teflón” (referida al conflicto entre el Gobierno y el Campo) y afirmó que se siente un artista popular. “Quería trasmitirles mi alegría por sentirme un trovador”, finalizó, ante los aplausos de agradecimiento del público.

Recorrida por las Unidades Sanitarias de Lincoln




El secretario de Salud de Lincoln visitó Carlos Salas y Las Toscas, para interiorizarse de las problemáticas de cada población. El contraste de las realidades sociales.

En la tranquilidad de Carlos Salas, el doctor Manuel Andrés atiende sólo primeros auxilios, en la pequeña sala médica. En la delegación viven 375 personas, y las principales consultas son por problemas de presión arterial, anginas e infartos. Del total de la población, la mayoría es “gente grande” y sufren problemas de hipertensión por las dietas, en las que abundan la sal y los embutidos.

La gente es desordenada para comer, por eso tienen alto el colesterol. No se difunde una dieta sana para la población y existe mucho sobrepeso. Deberían comer más verduras”, opina el doctor Andrés.

El médico, que hace 12 años que está en el lugar, se especializó en clínica, pero tuvo que adaptarse a ser cardiólogo, traumatólogo y especialista en accidentes: “Hago de todo un poco, y hay días en los que el trabajo es mucho”, cuenta. Y agrega que existen problemas con los traslados de los pacientes, por las distancias y recursos.

Norma Lasala, enfermera, es la esposa de Andrés y ayuda en la sala. Comenta que la mayoría de la gente trabaja en el campo y que muchos no quieren vacunarse contra la rubeola, de acuerdo a la campaña nacional lanzada desde el Ministerio de Salud de la Nación.

En contraste con la sencilla sala de Carlos Salas, en Las Toscas cuentan con una infraestructura importante, y una construcción en la cual hay dos consultorios, un sistema de ambulancias en funcionamiento y un equipo de rayos.

De acuerdo a las características poblacionales, se atiende a personas de todas las edades, principalmente por hipertensión, anginas y bronquitis. Además, se tratan dos pacientes con patologías de cáncer de garganta y un afectado con lepra.

En el mes de octubre recibieron 429 pacientes; en septiembre 338; y en agosto 231. Todos los días vacunan contra la rubeola a muchos habitantes: “Muchos vienen y nosotros vamos a los campos. Al que pasa por la esquina lo vacunamos”, señala el doctor Pablo Ríos, quien desde hace cuatro años está al frente de la Unidad.

El principal problema que existe en Las Toscas es que hay mucha demanda. Gran parte de los pacientes cuentan con un servicio de obra social, y en lugar de atenderse en forma privada lo hacen en la Unidad. Esta situación produce que las personas de menos recursos, sin cobertura de salud, reciban un cuidado de menor calidad y tengan que esperar más tiempo para que el médico los pueda recibir.